Qué hacer en un día de recuperación activa
El descanso no es pereza: es el momento biológico exacto en que tu cuerpo se repara y se fortalece.
Durante el ejercicio físico se producen pequeños microestímulos mecánicos; es durante el reposo posterior, apoyado por una buena nutrición y descanso nocturno, cuando las fibras se regeneran y el cuerpo se vuelve más fuerte y elástico.
Un día de recuperación no significa permanecer postrado en el sofá todo el día. La recuperación activa propone un paseo sosegado por un parque, una sesión suave de estiramientos o una respiración guiada.
Aprovecha estos días para cuidar tu mente: pasea sin mirar el teléfono, lee un libro inspirador, cocina una sopa reconfortante o charla con calma con alguien querido.
Escuchar a tu cuerpo cuando te pide desacelerar es el mayor signo de madurez física y deportiva.
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